La torre de pelotas que hizo reír a Lucía
Cuando Carla nos escribió para pedir la Torre de Pelotas Rana, nos dijo que buscaba algo que mantuviera a Lucía entretenida mientras ella preparaba el almuerzo. Lucía acababa de cumplir 1 año y ya quería tocarlo todo.
A la semana nos mandó un audio por WhatsApp: se escuchaba a Lucía soltando carcajadas cada vez que una pelota bajaba girando por la rampa. "No se cansa, la pone, la mira bajar y vuelve a empezar", nos contó.
Lo que parece un simple juego tiene mucho detrás: al tomar las pelotas y soltarlas arriba, los peques practican la pinza con los dedos, la coordinación ojo-mano y entienden la relación causa y efecto. Además, seguir con la mirada el recorrido de cada pelota estimula la atención.
Nuestro consejo: siéntate con tu peque las primeras veces, nombra los colores en voz alta y celebra cada pelota que llega abajo. Ese momento compartido vale tanto como el juguete.
¡Gracias, Carla, por dejarnos contar la historia de Lucía!